Descanso
Una semanita de vacaciones, bien merecida he de añadir, es lo que estoy disfrutando ahora mismo. El viernes de la semana pasada ya no fui a trabajar y estaré así hasta el lunes que viene. Este año he decidido administrar las vacaciones de forma más dispersa, de manera que ahora en julio tengo esta semana, en agosto tengo otra semana y en septiembre tendré una semana y media.
Como las vacaciones se van a acabar de todos modos, he pensado que mejor me tomo una semanita por aquí, otra por allá. Así cuando regrese el lunes al trabajo podré pensar tranquilamente que aún me quedan más vacaciones a la vuelta de la esquina. Me han dicho que, por otra parte, se pierde la sensación de desconexión al ser tan poquito tiempo, pero digo yo que aunque sea poco tiempo, si las disfruto a tope se me harán bien largas.
No recuerdo haber tenido vacaciones en muuucho tiempo. El año pasado no me lo pasé bien en Edimburgo (que por cierto ya colgué las fotos en el álbum por si las queréis ver), porque al volver de allí mi antiguo jefe Santi (el “mini-yo”) me dio la buena nueva de que César (el gallego en la luna) se piraba y me pedía que volviese sin haber terminado aún lo que me quedaba de vacaciones para hacer “traslado de conocimientos”.
Pues no, ahora estoy encantado de la vida. Estoy muy contento con mi nueva empresa, me tratan muy bien y el trabajo abunda. Ya contaré un día lo maravilloso que es tener un sindicato y es que, miren ustedes, se agredece que nos paguen 50€ de compensación por cada tarde que tengamos que quedarnos en julio, a exigencias del cliente.
Mañana sobre las dos y media de la tarde llamaré (videollamada) a mis compis de Madrid para hacerles rabiar desde la piscinita, jijiji. Un dinero bien empleado xD.
Ya dejaremos para otro año una escapadita veraniega a alguna playa tropical, como la de la foto de abajo. A poder ser, ¡también con la chica esa!



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